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» Educación: Que ningún niño se quede atrás

martes, 24 de junio de 2003

Fuente: www.abriendo-caminos.com

El Presidente Bush hizo la promesa de hacer de la educación, la más alta prioridad de su agenda doméstica. El Mandatario se comprometió, además, a reformar un sistema de educación pública que le ha fallado a los estudiantes más necesitados del país. El Presidente propuso un extenso plan bipartidista con el objeto de mejorar el desempeño general de la población estudiantil que asiste a más de 89.599 escuelas públicas en todo el país. La iniciativa busca también cerrar la brecha de logros que existe entre los estudiantes económicamente más favorecidos y aquellos que no lo son. La Ley Presidencial de 2001 Que Ningún Niño se Quede Atrás fue aprobada en el Congreso con una mayoría arrolladora.

El 8 de enero de este año, el Presidente sancionó esta importante ley, que promueve la excelencia educativa entre los estudiantes de las escuelas públicas.

La Ley de 2001 Que Ningún Niño se Quede Atrás implementa reformas fundamentales en las escuelas públicas de todo el país. Estas reformas se basan en las prioridades del Presidente:

 

  • Estricto establecimiento de responsabilidades para mejores resultados.
  • Mayor flexibilidad y control local.
  • Mayores opciones y capacidad de elección para los padres de familia.
  • Énfasis en métodos pedagógicos que funcionen.
  • Recursos que apoyen las reformas.

Estricto establecimiento de responsabilidades para mejores resultados:

 

  • Las fundamentales reformas a la Ley de Educación Primaria y Secundaria convierten el gasto federal en las escuelas en una inversión en mejoras en el desempeño estudiantil.
  • La ley redefine el papel del Gobierno Federal en la educación desde el nivel preescolar al grado 12 y exige a los gobiernos estatales, que impongan elevados niveles de desempeño. Con el fin de medir los resultados obtenidos, crea también un sistema que establece responsabilidades de manera clara.
  • Insiste en que los gobiernos estatales establezcan elevados niveles de desempeño en lectura y matemáticas; además, exige que se lleven a cabo exámenes a los estudiantes entre tercer y octavo grado con el fin de garantizar su progreso pedagógico.

 

Mayor flexibilidad y control local:

 

  • Otorga a los distritos escolares poderosas herramientas para que puedan ofrecer los mejores niveles de educación posibles a todos los estudiantes. Esta meta se logra a través de la reducción del número de programas federales, y de la creación de iniciativas más flexibles y de mayor envergadura al nivel local, pues es allí en donde se deben tomar las decisiones.
  • Confía en que los padres de familia, las escuelas y los directivos de los distritos escolares, tomarán las decisiones acertadas en beneficio de los estudiantes.
  • Da libertad a los distritos escolares, de invertir hasta la mitad del dinero que reciben del gobierno federal, de la manera que lo estimen conveniente.

Mayores opciones y capacidad de elección para los padres de familia:

 

  • A través de un apoyo sin precedentes por parte del gobierno federal, la ley da mayor poder de decisión a los padres de familia de los niños menos favorecidos que se ven atrapados en escuelas de bajo rendimiento.
  • Los estudiantes que asistan a escuelas con niveles de rendimiento bajo, podrán transferirse a otros centros docentes de mejor nivel o podrán optar por recibir tutoría.
  • Los estudiantes que asisten a escuelas en zonas peligrosas, podrán transferirse a escuelas públicas con mejores garantías de seguridad.
  • La ley mantiene informados a los padres de familia pues exige que los gobiernos estatales proporcionen tarjetas anuales de calificación sobre los avances de cada escuela y al nivel de todo el estado.

 

Énfasis en métodos pedagógicos que funcionen:

 

  • La ley apoya la enseñanza de lectura a través de métodos basados en la investigación; de esta manera se garantiza que cuando los alumnos de las escuelas públicas lleguen a tercer grado, puedan leer a ese nivel o incluso a uno más avanzado.
  • Invirtiendo en el entrenamiento y retención de los maestros con mejores capacidades, la ley fortalece el nivel docente en las escuelas públicas.

 

Recursos que apoyen las reformas:

 

  • La ley aumenta los fondos destinados a educación elemental y secundaria en más de $22 mil millones de dólares; este incremento es del orden de 27% si se le compara con el presupuesto del año anterior, y de 49% comparado con los niveles del año 2000.
  • Para contribuir al éxito de los estudiantes menos avanzados, la ley incrementa a $10.400 millones, el presupuesto federal del programa conocido como ?Title I?. Esta cifra significa un incremento de 18% por encima del monto asignado el año anterior, y es 30% mayor a la del año 2000.
  • Asigna cerca de $3.000 millones de dólares con el fin de contratar y retener maestros y rectores altamente calificados.
  • La ley eleva a cerca de $1.000 millones de dólares el total asignado a programas de aprendizaje de lectura; así, todos los niños del país aprenderán a leer.
  • Proporciona alrededor de $200 millones de dólares para las denominadas escuelas ?charter,? con las que se ofrecen más opciones a los padres de familia y se libera a los estudiantes atrapados en centros docentes que les fallan consistentemente.